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La importancia de la velocidad en el fútbol

Publicado por: Paúl Miguel Ortega González, en Jun 03, 2021

   La velocidad en el fútbol es uno de los factores preferenciales de la condición física de este deporte. En el transcurso de un partido, un jugador efectúa de 100 a 150 carreras de alta velocidad que estriban entre los 10 y 40 metros (promedio 20 metros). Ciertamente, para muchas personas, la velocidad es el elemento “más noble” de las capacidades físicas de un futbolista.

En este artículo mencionaremos cuál es la mejor manera para entrenar la velocidad en el fútbol. Pero primeramente debemos conocer lo siguiente.

Aspectos anatómicos y fisiológicos que influyen en la Velocidad en el Fútbol

  • El tipo de musculatura que se solicita son las de fibra rápidas (contracciones musculares rápidas).
  • La fuerza es un factor determinante para generar velocidad.
  • Disponibilidad de energía (ATP).
  • Factores como: Estatura, peso o morfología.
  • Nivel de fatiga, estado mental, y de acondicionamiento previo.

Componentes de la Velocidad en el Fútbol

  • Percepción, de anticipación y de decisión: Elementos cognoscitivos que permiten actuar y reaccionar antes de elegir la próxima movida o acción.
  • Reacción: Reaccionar ante una señal (acústica, visual).
  • Arranque: Velocidad-fuerza, las primeras zancadas de una carrera.
  • De ejecución (con o sin balón): Capacidad de moverse y desplazarse a altas velocidades en las carreras (conduciendo la pelota, gestos técnicos).
  • Velocidad de aceleración: Calidad primordial del jugador en un contraataque o en un cambio de ritmo de juego.
  • Resistencia-velocidad: Capacidad de mantener la velocidad máxima durante una larga distancia.

   Entendiendo ambos procesos nos encontramos que la velocidad por sí sola no es tan importante. También se requieren jugadores para cambiar de dirección más de mil veces por juego, o aproximadamente cada seis o siete segundos. Estos movimientos direccionales están estrechamente relacionados y en muchos casos configuradas las acciones de alta velocidad.

   Esta relación da prioridad al desarrollo no solo de la velocidad, sino también de la agilidad. Por lo tanto, para el futbolista actual, la velocidad y la agilidad son dos componentes clave que contribuyen a la máxima calidad de rendimiento que son capaces de lograr.

   Debido a estos grandes cambios que van surgiendo en el tiempo, ha existido una amplia gama de programas destinados al entrenamiento de la velocidad. Pero, muchos de estos no siempre están contextualizados al juego.

Velocidad de juego en el fútbol

   Los grandes jugadores parecen tener la capacidad de moverse con eficacia en el campo y para vincular este movimiento con habilidades superiores específicas del fútbol. Ellos realizan gestos y movimientos tanto con la pelota como sin ella. De hecho, la gran mayoría de movimientos en un partido de fútbol es sin balón. Tanto en ofensiva como en situaciones defensivas.

  Aunque muchas de estas habilidades son propias del jugador, todas estas provienen de la mejora en la velocidad y agilidad. No siempre el jugador más ágil o rápido puede garantizar ganar un partido, puesto que, también se depende de otros factores y las tareas que están obligados a hacer.

   Es aquí donde los métodos tradicionales de agilidad y velocidad no pueden ser tan efectivos,  ya que los programas que se ocupan únicamente de maximizar la velocidad y la agilidad en situaciones cerradas y no sean transferibles al juego no aprovechan todas las posibilidades que existen. En el rendimiento del futbolista, a menudo, es crucial no solo realizar un movimiento lo más rápido posible, sino controlar un movimiento y vincularlo con desempeño de una habilidad futbolística (Técnica individual).

Importancia del Entrenamiento de la Fuerza-Velocidad en el Fútbol

   Como mencionamos al inicio, nuestra velocidad dependerá de factores como la fuerza (capacidad principal), pues si mejoramos nuestra fuerza de mismo modo mejoramos nuestra velocidad (Potencia) incrementando esa capacidad de entrenar mejor las fibras de contracciones rápidas.

Durante el partido, un jugador debe ejercer tanta fuerza como sea posible en un corto periodo de tiempo.

   Ahora bien, mientras se entrena la fuerza, el objetivo principal de todo futbolista para mejorar su velocidad es desplazar lo más rápido posible y controlada  la carga/peso con la cual esté entrenando (fuerza explosiva) todos los movimientos de carácter explosivo incrementa nuestra probabilidad de mejorar nuestros sprints. Existen diversos métodos para entrenar la velocidad en el fútbol por medio de la fuerza, en particular tenemos: PliometríaEntrenamiento Excéntrico (poleas cónicas), Entrenamiento de Contrastes o combinando (consistiendo en aplicar dentro de una sesión una combinación de entrenamiento tradicional con ejercicios transferibles).

   Por otra parte estudios como Keiner, M y col (2020). Comprobaron que el entrenamiento de fuerza tradicional puede aumentar el rendimiento en los sprints en futbolistas juveniles a comparación de sólo entrenar la velocidad por si sola en tan solo 10 semanas de preparación. Es por ello que se recomienda incluir programas de fuerza adaptadas a estas categorías.

¿Cómo estructurar un programa para mejorar la Velocidad en el Fútbol?

Todo programa para la mejora de la velocidad en el fútbol, especialmente dentro del juego, deberá cubrir estos aspectos:

  • Desarrollo Técnico.
  • Desarrollo Físico (hacia otras capacidades).
  • Transferible al Juego.

La Metodología del Entrenamiento

   Como las carreras de distancia a velocidad máxima en un partido de fútbol se sitúan entre 10 y 40 metros, la vía anaerobia aláctica es, por lo tanto, la principal fuente de energía. Para distancias más largas, entre 60 y 100 metros, la fuente de energía proviene progresivamente de la vía anaerobia láctica. El diagrama a continuación representa el funcionamiento de las vías de energía:

   El entrenamiento de la velocidad anaerobia aláctica: en la velocidad de carrera, en el arranque, en la conducción del balón con cambios de dirección, entre otras. Es extremadamente importante en la preparación de los jugadores (aunque en distancias cortas 10 a 20 mts para los juveniles).

   Si bien la velocidad anaerobia láctica (resistencia-velocidad) desempeña sólo un papel secundario en el fútbol, es indispensable introducir esfuerzos máximos de 10 a 15 segundos en toda sesión de entrenamiento de la velocidad. Este tipo de entrenamiento láctico (denominado también capacidad de resistencia) permitirá al jugador prolongar su fase de intensidad máxima.

    El entrenamiento de la velocidad con elementos separados (ejercicios de carrera, coordinación de la velocidad, velocidad máxima de arranque y pique) se practica frecuentemente con jóvenes jugadores, especialmente durante su fase de aprendizaje. Este método de entrenamiento beneficia la intensidad máxima de la velocidad, la fuerza muscular y mental de los juveniles.

   No obstante, la forma integrada de entrenamiento (velocidad + trabajo técnico, velocidad + trabajo técnico-táctico), que favorece la calidad coordinativa, es fundamental en las sesiones de entrenamiento. Permite a los jugadores aplicar la velocidad máxima en las acciones individuales y colectivas de juego. Se trata de la velocidad óptima del futbolista Recomiendo equilibrar ambas formas de entrenar la velocidad.

Estructura del Entrenamiento de Velocidad en el Fútbol

Estructura elaborada por la FIFA

Ejemplo de una sesión de Velocidad en el Fútbol

Estructura elaborada por la FIFA

Conclusiones sobre la Velocidad en el Fútbol

   Conociendo perfectamente que nuestra velocidad depende de factores fisiológicos es cierto y claro está que entrenando de manera correcta incrementaríamos nuestro rendimiento. Debemos tener en cuenta que cada jugador tiene un límite pero en casi muchas ocasiones no se preciso que tan cerca estamos de ese límite. Es por ello que tenemos las ventajas y herramientas necesarias para aprovechar esos espacios y optimizarlo.

    En muchas ocasiones nos enfocamos tanto en “correr más rápido” tras el balón pero en realidad lo que verdadera necesitamos es reaccionar lo más eficaz y rápido posible ante un gesto en particular (Velocidad de juego).

    Queriendo decir que no es tan conveniente para este deporte entrenar sprints lisos de 200m, 400m. Simplemente una que otras aceleraciones-desaceleraciones, estar atento, bien ubicado, tener la capacidad de toma de decisiones ante una posible jugada y sobre todas las cosas el diseño de tareas asociadas a la realidad de los partidos te beneficiaran aún mas.

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